El Éxito está en el Menú: Cómo los Alimentos Escolares Ayudan a los Estudiantes a Triunfar

En toda California, las clases están en plena marcha. Los niños y sus padres van retomando el ritmo de trabajo en la escuela, las tareas y las actividades extracurriculares. Con tanta actividad durante el día, es más importante que nunca que los estudiantes reciban todo lo que necesitan para ser exitosos.

El éxito académico comienza mucho antes de que los niños se sienten en sus escritorios. Todos los estudios demuestran que las comidas frescas y saludables son fundamentales para obtener buenos resultados en la escuela. Dado que los estudiantes consumen más de un tercio de sus calorías diarias en la escuela, las comidas escolares juegan un papel central para la salud física y mental de los estudiantes y para su desempeño en las aulas. 

Estas son algunas de las maneras en que las comidas escolares frescas y saludables ayudan a que los niños de California tengan mejores resultados escolares:

  1. Energía, Concentración y Desempeño
    Empezar el día con un desayuno nutritivo y fresco permite a los niños llegar a la escuela listos para aprender, lo que les da más energía, concentración y capacidad de memorizar. Esto resulta enuna serie de mejoras en todo el espectro escolar, incluyendo lectura, matemáticas, ciencias, estudios sociales, y una mejora de su promedio general (GPA). Los estudiantes de las escuelas que sirven almuerzos saludables tienen un mejor desempeño académico y obtienen mejores resultados en los exámenes estándar
  2. Buena Comida = Buena Vida
    Cuando los niños se sienten bien, son capaces de dar lo mejor de sí mismos. Los jóvenes con una dieta saludable tienen una autoestima más alta y mejor salud mental en general. Y se ha comprobado que comer alimentos saludables y frescos mejora el comportamiento en clase y reduce la tasa de suspensiones o castigos escolares. 
  3. Cuerpo Sano, Mente Sana
    Una nutrición adecuada es fundamental para el desarrollo cerebral. La falta de proteína, yodo, hierro, ácido fólico, zinc, vitamina B12 y otros nutrientes clave puede tener un gran impacto en la capacidad cognitiva de los niños. Las comidas escolares saludables también ayudan a los niños a mantenerse físicamente sanos, así que pierden menos días de clases

Todos los niños merecen la oportunidad de desarrollar su potencial. Por eso, los Profesionales en Alimentación Escolar de California trabajan arduamente para garantizar que todos los niños tengan acceso a comidas saludables que les ayuden a triunfar. 

En cada paso del proceso, desde la obtención de los ingredientes hasta la planificación y preparación de las comidas, los Profesionales en Alimentación Escolar brindan a los estudiantes lo que necesitan para lograr lo que se propongan. Al incorporar programas de la granja a la escuela, la aumentar la cocina con ingredientes reales y desarrollar menús y recetas, ellos están cocinando el éxito para nuestros niños, en el aula y más allá.          

De la granja a la escuela: Cómo California está revolucionando los almuerzos escolares

Si estás almorzando en una cafetería del Distrito Escolar Unificado de Azusa y crees que tu naranja sabe extra dulce, no te equivocas. Es una de las ventajas de comprar naranjas locales cultivadas en árboles de más de un siglo. "Cuanto más viejo es el árbol, más dulce es la naranja", dice Anna Nakamura-Knight, cuya familia lleva cinco generaciones cultivando cítricos en Redlands, California.

La granja de Anna hace algo más que proporcionar deliciosa fruta fresca a distritos escolares como Azusa Unified. Como parte de Old Grove Orange, ofrecen educación y enriquecimiento para los estudiantes sobre los alimentos, la agricultura y el medio ambiente a través de un programa de la granja a la escuela

El resultado es un programa que beneficia a todos, creando un futuro más sano y fuerte para los niños, las escuelas, los agricultores y las comunidades. 

  1. Ayudar a los niños: los profesionales de la alimentación escolar que llevan a cabo programas "de la granja a la escuela" pueden hacer que sus alumnos coman deliciosos productos recién cosechados, a la vez que aprenden de dónde proceden sus alimentos. Las investigaciones demuestran que los niños que participan en programas de la granja a la escuela comen más frutas y verduras, están más dispuestos a probar alimentos saludables, realizan más actividad física e incluso rinden mejor en clase. "Esto nos da una oportunidad única de cultivar el paladar de los niños", dice Anna. "Conseguimos crear esta relación sana, maravillosa y rica con la comida, en la que saben de dónde viene una naranja, cómo crece y a qué sabe realmente".
  2. Ayudar a las escuelas: Las escuelas que participan en el programa "De la granja a la escuela" consiguen una mayor participación en las comidas, opciones de comidas más saludables, un mayor apoyo de los padres y una reducción del desperdicio de alimentos. Lo mejor de todo es que los profesionales de la alimentación escolar tienen acceso a ingredientes frescos y sanos que pueden constituir la base de comidas nutritivas preparadas en el momento. "Trabajamos con todo tipo de programas escolares, desde entregas mensuales hasta entregas semanales", dice Anna. "Nuestros agricultores van incluso a los colegios para enseñar a los alumnos cómo elegir alimentos sanos y cómo se cultivan los productos". 
  3. Ayuda a los agricultores: Las compras de la granja a la escuela apoyan directamente a los agricultores, manteniéndolos en el negocio y permitiéndoles seguir produciendo frutas y verduras frescas y locales en sus comunidades. El impacto es enorme, ya que supone un porcentaje considerable de los ingresos de los agricultores que participan en los programas "de la granja a la escuela" y aporta más de mil millones de dólares al año a estos negocios locales vitales. "Supone una gran diferencia económica para los agricultores. Las compras escolares de nuestra granja permitieron a mis padres pagar mi educación universitaria y la de mi hermano", dice Anna. "Los dólares que gastan las escuelas en alimentos mantienen a familias de agricultores enteras, y esas granjas están en tu comunidad". 
  4. Ayudar a las comunidades: Cuando las escuelas compran alimentos a los agricultores locales, mantienen esos dólares en el ámbito local, donde pueden estimular la economía, crear puestos de trabajo locales, fortalecer a las familias y generar más prosperidad para todos. "Lo mágico es que no solo se da a los niños los productos más nutritivos y deliciosos que pueden conseguir, sino que se apoya a las familias locales y se fortalece la economía de toda la comunidad".

A Anna le entusiasma ver cómo ha crecido el programa "De la granja a la escuela" en California. Las escuelas de todo el estado se han comprometido más a trabajar con los pequeños agricultores de sus comunidades, con el apoyo de programas estatales como el California Farm to School Incubator Grant Program, Local Food for Schools y School Food Best Practices Funds

Ella ve el movimiento como la intersección del pasado y el futuro, manteniendo la larga tradición de las granjas locales y marcando al mismo tiempo una diferencia tangible en la vida de los niños. "Quiero que los niños se beneficien de alimentos frescos y sanos y que los pequeños agricultores puedan seguir cultivando para siempre", afirma Anna.

Consejos De Los Profesionales En Alimentación Escolar: Cómo Hacer Que A Tus Hijos Les Gusten Las Frutas Y Verduras

Las frutas y verduras frescas son buenas para el cuerpo y la mente, porque proveen vitaminas y otros nutrientes que nuestros estudiantes necesitan para mejorar su concentración y para desempeñarse mejor en la escuela. Entonces, ¿por qué es tan difícil lograr que los niños las prueben?

A continuación te ofrecemos cuatro sugerencias de parte de profesionales talentosos que saben cómo convertir los alimentos que los niños necesitan en las comidas que les encantan.

1. Los Niños Comen Con Los Ojos: Lograr que los estudiantes coman saludablemente empieza antes de que den el primer bocado. “Para que a los niños les guste una comida, esta tiene que verse bien y saber bien”, dijo la chef de Azusa Unified School District, Carol Ramos. Para que los estudiantes elijan los alimentos que son buenos para ellos, Carol y su equipo usan todos los medios a su alcance para que la comida resalte en la charola. Esto incluye desarrollar sus habilidades con el cuchillo para cortar las frutas y verduras en formas atractivas y poner colores vibrantes en cada comida. “Cuando hacemos ensaladas aquí, usamos tomates cherry, pepinos recién cortados, y delicioso maíz dulce. ¡El amarillo, el rojo y el verde resaltan mucho!”.

2. Lo Más Fresco Es Lo Mejor: Para que les encanten las frutas y verduras, los estudiantes necesitan probarlos cuando están más frescos. Y la mejor manera de hacerlo es obteniendo los ingredientes con agricultores locales. “No solo estás apoyando a los agricultores cuyos hijos van a tu escuela y viven en tu comunidad, sino que estás dándole a los niños los productos más nutritivos y deliciosos que pueden comer”, dijo Anna Nakamura Knight, cuya granja familiar, Old Grove Orange, ofrece productos y programas que van de la granja a la escuela en las escuelas del Inland Empire de California. “Escogemos productos la mañana antes de las entregas, los empacamos al mediodía, y entonces conduzco un camión grande a la cocina de la escuela o del distrito. Estos niños están comiendo frutas que han sido cosechadas en su punto perfecto de madurez, que están súper frescas y saben increíble”.

3. Sazónalo Bien: Lo saludable y sabroso no son conceptos opuestos. Al usar hierbas y especies adecuadas puedes ponerle el mejor sabor a todo aún minimizando el azúcar y la sal. “Usamos ingredientes como el limón, ajo, jalapeño y cilantro”, dijo Celeste Gonzalez, trabajadora de cafetería en Oak Valley Union Elementary School District, en Tulare. “Evitamos que las cosas queden muy picantes, pero les damos solo el toque necesario”. Un poco de sazón puede hacer la diferencia entre que los vegetales se queden en el plato o que los niños pidan más. Y cuando el equipo de Celeste necesita asegurarse de que a sus estudiantes se les haga agua la boca, usan el Tajín, un condimento clásico mexicano que combina polvo de chile y limón. “A todos los niños les encanta. Antes no les gustaban los garbanzos, y desde que los servimos con Tajín, ahora les encantan. Si les dices que lleva Tajín, los niños se comen lo que sea. Incluso las zanahorias”.   

4. Elige lo que ya Conocen: Si la preocupación de los niños es que no les gustará la comida saludable, haz que la comida que ya les gusta también lo sea. Añadir pimientos a las quesadillas, brócoli fresco al pollo alfredo, o guisantes dulces al chow mein, le da a los niños algo familiar al mismo tiempo que conocen alimentos nuevos. Y expandir sus paladares a una edad temprana es clave para iniciarlos en el camino saludable para el futuro. “El beneficio es que estos niños probarán algo diferente”, dijo el cocinero de Oxnard Union High School District, Vou Suafoa. “Si quieres que salgan de lo establecido, es mejor que empiecen a hacerlo ahora”.

Comer saludablemente no tiene que ser una obligación. El ayudar a un niño a desarrollar el gusto por las comidas frescas, llenas de sabor, rebosantes de frutas y verduras nutritivas, es un regalo que conservarán hasta la edad adulta. Usando estas sugerencias, los Profesionales en Alimentación Escolar de California están ayudando a nuestros niños a construir hábitos saludables para toda la vida. 

Para Carol Ramos, la chef de Azusa Unified, este es uno de los aspectos más gratificantes de su trabajo. “Estamos dándoles diferentes ingredientes que antes no teníamos la suerte de tener, y a menudo lo hacemos directo desde la granja. Me encanta poder ayudar a hacer que los niños se interesen más y se entusiasmen por lo que puede ser la comida escolar”.

En un equipo de Alimentación Escolar, Todos Aportan Algo

En una buena receta, cada ingrediente juega un papel. La comida escolar funciona de la misma manera. Tal vez yo soy la persona que planea el menú aquí en el Distrito Escolar Unificado de Azusa, pero los alimentos que servimos son el reflejo de las contribuciones de cada persona que trabaja en el equipo de Servicios Nutricionales –porque invitamos a los miembros de nuestro equipo a compartir las recetas que les gusta comer en casa. 

En la cocina central de nuestro distrito cocinamos y preparamos alimentos para nuestras escuelas primarias; hacemos 4,000 almuerzos y 2,000 desayunos cada día. Si sumamos la escuela intermedia y la secundaria, eso son cerca de 2,700 comidas más al día. Cocinar todas estas comidas y hacer que sean saludables y sabrosas para que los niños las prueben, no es trabajo de una sola persona. Necesitas gente talentosa en diferentes posiciones, y cada uno lleva un conocimiento único a la mesa.

Necesitas contar con un dietista registrado para que haga el análisis de nutrientes. Necesitas un planificador que desarrolle ideas nuevas y cree los menús. Necesitas un supervisor que se asegure de que el equipo cuenta con los ingredientes y el equipo adecuados para preparar los platillos de ese día. Necesitas un chef que ame la comida y la entienda. 

Pero eso no es todo. También necesitas a los cocineros que sienten pasión por la cocina y por los estudiantes. Los cocineros de nuestro equipo cuentan con la experiencia, el talento y los conocimientos necesarios para preparar comidas estupendas, y también son padres que aportan ese toque de comida casera a la comida que encanta a los niños. 

Nuestra secretaria también juega un rol vital. No solo supervisa lo que ocurre en la oficina, sino que nos ayuda con información. A veces le muestro el menú y le pregunto: “¿Crees que los niños querrán comer esto?”. Ella también es mamá y es parte de nuestra comunidad, así que entiende lo que le gusta comer a nuestros estudiantes. 

Cada persona de nuestro equipo es esencial para lo que hacemos. Puedes ver sus contribuciones en cada plato que servimos a nuestros estudiantes. En cada charola puedes ver la planeación saludable de nuestro dietista, la pasión del chef, el toque casero de nuestros cocineros, y los consejos de nuestra secretaria sobre lo que disfrutan más nuestros niños.

Los empleados de alimentación escolar son unos de los empleados más trabajadores de los distritos escolares. Empiezan muy temprano en la mañana y, desde el momento en que cruzan la puerta, no paran. Tienen que asegurarse de que las comidas estén listas, a la temperatura correcta, y que luzcan bien. Y pase lo que pase, deben estar listos para servir a los estudiantes en cuanto lleguen a la cafetería. 

La primera comida que se sirve es el desayuno, antes de que suene la campana de las 7 a.m., seguida de una segunda ronda de desayuno a las 9:30 o 9:45. Cuando esta ronda termina, ya están preparando el almuerzo. Y cuando terminan de servir, aún les queda cerca de una hora de trabajo limpiando, lavando, y completando los registros de producción y otros documentos, antes de marchar a casa.

Cada persona en nuestro equipo da el 110%. Trabajan duro y son increíblemente cuidadosos; esa es la razón por la que los estudiantes vienen a la cafetería todos los días. 

Segundos, por favor: Cómo planificar menús escolares para que los niños vuelvan a por más

Planificar comidas sanas y apetecibles para un solo niño puede ser todo un reto. Entonces, ¿cómo planifican los profesionales de la alimentación escolar menús buenos y apetecibles para cientos de alumnos hambrientos cada día lectivo? Para Esther Huizar, responsable de la cafetería del Oak Valley Union Elementary School District de Tulare (California Central), se requiere creatividad, con una gran dosis de preparación y coordinación. 

"Intento planificarlo todo con antelación", dice Esther. "Así tenemos lo necesario para hacer comidas caseras que los alumnos puedan disfrutar".

Ya sea en distritos escolares grandes o pequeños, los profesionales de la alimentación escolar utilizan estos trucos para planificar menús apetitosos que hacen que los niños vuelvan a por más.

  1. Empezar de cero 

La mejor manera de planificar un menú saludable para sus alumnos es empezar desde cero. Hacer las comidas desde cero con ingredientes sencillos y saludables proporciona una mejor nutrición, lo que lleva a unos hábitos de ejercicio y alimentación más saludables y a un funcionamiento cognitivo más fuerte. "Ese es mi mayor objetivo aquí en Oak Valley", dice Esther. "Cocinar más desde cero. Más fruta fresca, más verdura fresca. Hemos mejorado mucho".

  1. Elija los alimentos que más gustan a los niños

Si quieres que los niños coman alimentos sanos, tienes que preparar alimentos sanos que los niños quieran comer. Eso significa adaptar los alimentos que les gustan con ingredientes frescos y saludables. ¿Estás haciendo pizza? Cúbrela con verduras sanas o crea tu propia salsa pesto de col rizada. ¿Quesadillas? En Oak Valley, Esther y su equipo le dan un giro más saludable a este plato favorito cocinándolo con tortillas integrales, queso bajo en grasa y pollo bajo en grasa. Incluso hacen su pico de gallo desde cero.

  1. Fresh Marks the Spot

Para que sus alumnos disfruten de las comidas más sabrosas, elija lo que esté de temporada. Muchos colegios utilizan el programa Cosecha del Mes para destacar un ingrediente concreto en sus menús. No sólo se mantienen los ingredientes más frescos, sino que es una gran oportunidad para educar a los alumnos sobre la agricultura. "Tenemos una pequeña granja y la semana pasada utilizamos lechuga fresca que nuestros alumnos de preescolar ayudaron a cultivar", explica Huizar. "La trajeron a la cocina e hicimos una ensalada con ella. Los niños estaban entusiasmados". 

  1. Tener un plan. Y un Plan B

Planificar menús para centros escolares enteros es una gran tarea. Por eso es importante anticiparse y planificar lo que se va a cocinar a lo largo del tiempo. Muchas escuelas y distritos utilizan un ciclo de seis semanas para los almuerzos, lo que permite variar sin tener tantas recetas que resulte difícil mantener al personal capacitado para prepararlas todas. Conseguir que todos esos ingredientes se consigan y estén en el lugar adecuado a tiempo es un equilibrio delicado, incluso cuando todo sale bien. Y no siempre es así.

 "A veces una entrega no llega a tiempo, así que tengo que tener un plan A, B y C". dice Esther. "Echas un vistazo a lo que tienes y empiezas por ahí. A lo mejor íbamos a hacer tacos de pollo, pero no hay tortilla. Así que ponemos el pollo en unas patatas fritas con queso, y a los niños les encanta". 

Las comidas frescas y saludables marcan una gran diferencia en la vida de cualquier niño. Crear menús que no sólo les hagan entrar, sino que les entusiasmen es fundamental para garantizar que los niños reciban lo que necesitan para triunfar en clase y más allá. Conseguirlo significa trabajar en la intersección de la planificación, el juego y la pasión. 

"Eso es lo bueno de este trabajo", dice Esther. "Todo gira en torno a la comida, a la celebración, y eso es lo que yo hago".

Un nuevo enfoque de la alimentación escolar en Santa Cruz

Tienes que moverte rápido si quieres alcanzar un muffin (un panecillo) en la cafetería de la escuela primaria Del Mar en Santa Cruz, California, porque se acaban rápido. Los populares muffins integrales son la receta especial de la ayudante de cocina Nancy González.

“Los horneaba en casa y mis hijas siempre me decían: ‘deberías intentar hacerlos en la escuela para que los prueben nuestros amigos”, dice Nancy.

Las hijas de Nancy tenían razón: los muffins fueron un éxito entre los estudiantes. Ahora esta es una de las muchas deliciosas recetas que se sirven cada semana a los estudiantes de Live Oak School District..

 

Empezando desde cero

En la cocina central de Live Oak, en la escuela primaria Del Mar, los Profesionales en Alimentación Escolar están creando una nueva visión de lo que puede ser un programa de alimentación escolar: uno en el que los ingredientes frescos, cultivados localmente; las comidas cocinadas desde cero, y la educación culinaria práctica para los estudiantes, sean la norma.

El innovador programa de alimentación escolar de Live Oak ofrece comidas saludables cocinadas desde cero, llenas de sabores que les encantan a los niños y que se ofrecen a más de mil estudiantes cada día escolar. Dirigido por Kelsey Perusse, dietista registrada y directora de Servicios de Nutrición Infantil, el equipo de Profesionales en Alimentación Escolar del distrito está redefiniendo lo que puede ser la comida escolar, incorporando recetas buenas y saludables, enfoques diversos y nuevas miradas para preparar y cocinar comidas para estudiantes.

“Estamos tratando de hacer cosas innovadoras e increíbles”, dijo Kelsey. “Parte del trabajo consiste en tener un equipo fuerte e innovador de Profesionales en Alimentación Escolar que sientan pasión por lo que hacen”.

 

Experiencia práctica y oportunidades de aprendizaje

Para que los estudiantes desarrollen hábitos alimenticios saludables para toda la vida, es importante que entiendan de dónde vienen sus alimentos y cómo preparar sus propias comidas deliciosas y nutritivas.

En Live Oak, los estudiantes tienen la oportunidad de seguir el trayecto de su comida desde la semilla hasta la charola. En asociación con Life Lab, una organización local sin fines de lucro, Live Oak cuenta con un programa de educación agrícola que involucra a los estudiantes en este proceso: plantar, cultivar y cosechar los productos, y llevarlos a la cocina central del distrito. Una vez ahí, el programa Food Lab de Live Oak brinda a los estudiantes experiencia práctica, ayudando a transformar esos productos en comidas frescas y sabrosas para sus compañeros de clase.

Una receta que surgió del vínculo entre el jardín y la cafetería fue el pesto de col rizada. En marzo de 2024, Live Oak tenía una gran cantidad de col rizada en los jardines. Los estudiantes se pusieron creativos y convirtieron esa cosecha de col rizada en una sabrosa salsa pesto que luego se usó para preparar dos deliciosos platos principales para el almuerzo: pasta con pesto de col rizada y pizza de col rizada recién horneada.

“Animamos a los niños a aprender sobre nutrición y desarrollar sus habilidades culinarias a una edad temprana”, dijo Yumery Salazar Rivas, quien trabaja en el departamento de Servicios de Nutrición Infantil de Live Oak. “Aprenden a cocinar desde cero en una cocina de verdad y producen suficiente comida para todas nuestras escuelas”.

Permitir que los niños aprendan a cocinar y diseñar nuevas comidas ha sido una gran experiencia educativa. Y ha ayudado al distrito a orientar mejor su oferta de menús con los gustos, preferencias y antecedentes culturales de sus estudiantes. Después de todo, ¡los niños son quienes mejor conocen sus paladares! Y al utilizar productos locales e ingredientes mínimamente procesados ​​como base de los menús escolares, los Profesionales en Alimentación Escolar están ayudando a los estudiantes a crear hábitos alimenticios saludables para toda la vida.

Ver a los estudiantes participar en la preparación de comidas que reflejan quiénes son es una de las cosas del programa que más le gustan a Yumery. ”Los niños están ayudando a nuestros Profesionales en Alimentación Escolar a preparar enchiladas caseras y otras comidas excelentes para sus compañeros”, dijo. “Eso es algo que yo nunca vi en el menú cuando era niña”.

 

Fresco, saludable y local

Mediante su compromiso de preparar comidas más saludables, el equipo de Live Oak también está construyendo una comunidad más saludable. Al comprar a granjas y productores locales, obtienen los ingredientes más frescos posibles, y al mismo tiempo apoyan a las empresas locales de Santa Cruz.

El equipo de Live Oak tiene como prioridad conocer a sus agricultores. Muchos de los agricultores a quienes compran reciben el apoyo de la Agriculture and Land-Based Training Association, una organización local sin fines de lucro que ayuda a las personas a crear y administrar sus propias granjas orgánicas, y el distrito apoya a una amplia gama de otros productores locales.

“Conseguimos calabazas, col rizada y pimientos de Brisa Ranch en Pescadero, y manzanas de Billy Bob Orchard en Watsonville”, dijo Kelsey. “Y nuestra carne proviene del Richard's Regenerative Ranch en Lafayette”.

 

Cocinando algo especial

Las cocinas del Distrito Escolar de Live Oak preparan algo más que excelentes comidas. Su equipo de Profesionales en Alimentación Escolar está creando un modelo para un nuevo tipo de programa de alimentación escolar, y al mismo tiempo cultiva futuros más saludables para los niños y las comunidades. Y es un equipo del que están orgullosos de formar parte.

A Nancy le han ofrecido otros puestos en la escuela, pero ella siempre los rechaza. Estar en la cocina escolar, preparando comidas deliciosas para los estudiantes, es donde ella quiere estar. Y los estudiantes están de acuerdo.

“Siempre me están llamando: ‘¡Nancy! ¡Nancy!’”, dice. “Siempre dicen: ‘Sé que tú cocinaste esto porque está delicioso!’”.

Para saber más sobre cómo el Distrito Escolar de Live Oak prepara comidas y futuros saludables para sus estudiantes, síguelos en Instagram: @LiveOakSDNutrition.

Cómo las grandes recetas escolares pasan de las ideas a la bandeja de la cafetería

A mí se me encendió el foco cuando estaba en la universidad, estudiando para convertirme en dietista registrada. Parte de nuestro programa incluía la visita a centros de operación de alimentos de gran escala, y pude aprender sobre el mundo de la comida escolar visitando el Distrito Escolar Unificado de Long Beach y viendo el increíble trabajo que estaban haciendo. Ahí fue cuando supe que quería ser Profesional en Alimentación Escolar. Quería cambiar la comida escolar cocinando estupendas comidas para los niños.

Desde entonces, he tenido la oportunidad de convertir mi sueño en realidad como Profesional en Alimentación Escolar en el Distrito Escolar Unificado de Western Placer, en Lincoln. Mi equipo y yo somos responsables de preparar, cocinar y servir a los estudiantes cerca de 1, 200 desayunos y 4,200 almuerzos cada día de clases. 

Nuestra meta es preparar comidas cocinadas desde cero, hechas con los ingredientes locales, de alta calidad, que nuestros estudiantes adoran. Se requiere de un gran esfuerzo para que esto ocurra, y puede tomar meses hacer que una receta llegue, de una idea, a la charola de la cafetería. 

Lo primero que hacemos es encuestar a los niños y a sus padres para saber qué les gusta, qué es lo que funciona bien y qué se puede mejorar. Lo siguiente es encontrar proveedores de ingredientes frescos y de calidad suficientes para preparar miles de comidas –y damos prioridad a los productores locales de frutas, verduras y otros ingredientes en California.

Una vez que tenemos una receta que nos gusta, hacemos una prueba de sabor con los estudiantes para asegurar que les gusta a ellos también. El sabor lo es todo. Sí, tiene que ser saludable; sí, tiene que cumplir con los varios requisitos de nuestro programa; pero nuestro trabajo es hacer que haga todo eso, y que tenga un gran sabor. Una de nuestras recetas más recientes aprobada por los estudiantes en la prueba de sabor es el pan de maíz. Recientemente ofrecimos esta receta en un evento escolar, ¡y el administrador nos compartió que él mismo pasó, de no gustarle el pan de maíz, a ser su nuevo entusiasta!   

Después de recibir los comentarios de los estudiantes, nuestro equipo avanza a la siguiente etapa: estandarizar la receta. No todas las cocinas de nuestras cafeterías tienen el mismo equipo o las mismas instalaciones, así que las recetas tienen que ser adaptadas a las necesidades de todas nuestras escuelas. Esto significa que nuestro chef desarrolla recetas con varios métodos de preparación para lograr los mismos resultados consistentemente en todo el distrito. Es un proceso intensivo, pero el resultado es uno en el que todos ganan. 

Lo más importante es que nada de esto podría ocurrir sin nuestro increíble equipo. Ellos se han sumado a nuestro viaje de cocinar desde cero, desafiándose a sí mismos para crecer mientras cocinan alimentos increíbles para nuestros niños. Trabajan duro en equipo, incluso recibiendo entrenamiento adicional con organizaciones como el Culinary Institute of America Copia Campus, Brigaid y Institute of Child Nutrition, para desarrollar y expandir sus habilidades culinarias; todo por la emoción de cocinar mejores comidas para nuestros estudiantes. También participan en otras oportunidades de desarrollo profesional, como los programas de Pre Aprendizaje y Aprendizaje de la Ruta para la Alimentación Escolar Saludable de Chef Ann Foundation. 

Me entusiasma pensar en lo que está ocurriendo en la alimentación escolar y en su potencial para el futuro. Además de apoyar la salud de nuestros estudiantes cocinando estupendas comidas que los ayuden a prosperar dentro y fuera de la escuela, los Profesionales en Alimentación Escolar son un instrumento para cambiar los sistemas de comida local y para apoyar a sus comunidades. Apoyamos a nuestra comunidad haciendo comidas frescas y deliciosas que nuestros niños disfrutan de verdad. 

Muchos distritos unificados en California —Vacaville, Madera, Mount Diablo, y Marysville, por mencionar solo algunos— están haciendo comidas fantásticas, sabrosas y con ingredientes locales, tales como sushi recién hecho o tacos de pescado local. En Madera incluso están rostizando pavos –no solo en el Día de Acción de Gracias, sino ¡para sus sándwiches de todos los días! 

Mi sueño para la comida escolar es que sea motivada por los estudiantes y enfocada en el arte culinario. Que los menús sean aprobados por los estudiantes y que estén llenos de ingredientes que sepan muy bien y que los estudiantes deseen comerlos. Quiero asegurarme de que usamos ingredientes de alta calidad de productores locales. Quiero que esta sea la norma para los estudiantes. Y esto no puede ocurrir sin los Profesionales en Alimentación Escolar y su talento, creatividad y el cuidado con el que preparan estos menús. 

Me encanta ser una Profesional de la Comida Escolar. Este es el mejor momento para estar en esta área. Más y más distritos en California están buscando productos locales, contratando chefs, desarrollando recetas deliciosas y cocinando comidas de alta calidad para sus estudiantes. Estoy impaciente por ver hasta dónde llegaremos.

Apoyar el éxito desde el comedor hasta el aula

Cualquier padre podrá decirte que lo que come su hijo tiene una clara conexión con su facilidad para concentrarse y participar. Las dietas llenas de comidas procesadas y azucaradas hacen que les sea más difícil poner atención y aprender. La comida fresca y saludable, por otra parte, está directamente conectada con un mejor desarrollo académico. 

Décadas de investigación muestran que la alimentación saludable ayuda a tener mejores resultados en las aulas. Los niños que reciben comidas escolares de calidad tienen mejores niveles de asistencia escolar, comportamiento y desarrollo académico en comparación con aquellos que no las reciben.

El poder de las comidas saludables para ayudar al éxito de los estudiantes es claro. Pero, ¿cómo podemos asegurarnos de que todos los niños de California cuenten con esta ventaja? 

 

El ingrediente secreto: Profesionales en Alimentación Escolar

En todo el estado de California existen Profesionales en Alimentación Escolar comprometidos para mejorar la comida escolar que ayuda a que nuestros hijos estén listos para aprender. Estos profesionales reconocen los beneficios de brindar comidas de alta calidad a los estudiantes desde el jardín de niños hasta el doceavo grado. Pero para llevar comida fresca, saludable y sabrosa a miles de niños cada día se necesitan más habilidades que nunca, desde planear y conseguir los ingredientes siguiendo las pautas de dieta y nutrición, hasta cocinar comidas saludables y sabrosas que los niños están deseando comer. 

Muchas escuelas y Profesionales en Alimentación Escolar están optando por la comida cocinada desde cero –desarrollando recetas saludables y usando ingredientes frescos con los sabores que les encantan a los niños–. Cerca de 1 de cada 3 distritos escolares en California reportan altos niveles de comida cocinada desde cero, y el impulso sigue creciendo. Lograr este cambio requiere de aprender nuevas habilidades y adoptar enfoques innovadores; aun así, más y más escuelas en California están respondiendo a este reto para preparar comidas frescas para sus estudiantes.

Profesionales en Alimentación Escolar como RJ Lane, Chef de Distrito en el Distrito Escolar Unificado de Richmond West Contra Costa, están haciendo que tener mejores comidas escolares sea una realidad. “Todo el estado está avanzando hacia comidas más frescas e incorporando más alimentos cocinados desde cero en sus menús de almuerzo”, dijo Lane. “Esto no sólo está haciendo una diferencia en la escuela, sino en toda la comunidad”.

Asegurándonos de que nuestros niños sean capaces de concentrarse, aprender y tener éxito en la escuela, estamos ayudándolos a construir un futuro más próspero y fuerte. Los programas de comida escolar más fresca y saludable están impulsados por talentosos Profesionales en Alimentación Escolar que son clave para hacerlos una realidad.   

Haciendo que los niños selectivos al comer se vuelvan amantes de las verduras

Tengo dos misiones. En el día a día, solo quiero ver a los niños comer bien con una sonrisa en la cara. Pero mi misión más grande es criar una generación de personas que coman sano.

En nuestro distrito escolar en Santa Cruz, y en muchos otros distritos escolares de California, existe una fruta o verdura del mes. Suele ser alguna de temporada o de producción local. En marzo, nuestra fruta o verdura del mes es la col rizada.

Tuve un estudiante que todos los días decía: “No quiero comer fruta, no quiero comer verdura”. Un día, nuestro chef hizo unos chips de col rizada fresca, así que le dije al chico: “Hagamos un trato. Si te comes un chip de col rizada, hoy no tienes que comer la porción de fruta”. “De acuerdo, trato hecho”, respondió.

Se comió el chip de col rizada, y lo siguiente que hizo fue levantarse y hacer un bailecito. Me dijo “No sabía que me iban a gustar los chips de col rizada. ¿Puedo comer más?”. “Claro que sí”, le respondí. Pero mi parte favorita fue que, más tarde, vino su mamá con uno de nuestros trabajadores del comedor y le dijo: “¿Me podrían dar la receta de los chips de col rizada?”. 

Cosas como esta pueden parecernos pequeñas como adultos, pero pueden ser muy importantes en la vida de un niño. Un día decidimos hacer chips de col rizada. Parece una decisión insignificante, pero aquí está el caso de este estudiante, que no quería verduras en su plato, ni mucho menos comerlas. Ahí es cuando te das cuenta: estamos cambiando la manera en la que comen los niños.

El almuerzo escolar que estamos sirviendo ahora no es el almuerzo escolar con el que tal vez creciste. Estamos tratando de hacer cosas increíbles e innovadoras. Una mamá vino y me dijo: “Me he estado sintiendo culpable porque mi hijo quería comer el almuerzo escolar y yo pensaba que tal vez la comida no era muy buena”. Esa es la razón por la que es tan importante incorporar a los padres de familia en el proceso, para que vean cómo está cambiando la comida escolar.

Yo soy sólo una persona en un distrito escolar, pero formo parte de un movimiento más amplio en California, y juntos estamos cambiando las cosas. La gente ahora está pensando cómo enseñar a los niños a comer bien en las escuelas para que quieran seguir comiendo de esa manera el resto de su vida. 

Hacer este trabajo siempre vale la pena, porque sabes que estás haciendo que los niños coman muy buena comida, y al mismo tiempo estás sentando las bases para formar hábitos alimenticios saludables de por vida.

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